En el
mismo sitio en donde fue hallada la Imagen, aprovechando quizás las
ruinas de un antiguo templo no cristiano, se construye, en la primera
mitad del siglo XV, una pequeña y humilde ermita en la que, durante
muchísimos años, la Virgen de Trascastillo recibió culto y veneración.
Los
milagros y favores concedidos por la Virgen en la pequeña ermita que
había detrás del castillo, fueron tan abundantes que, en muy poco
tiempo, su fama se extendió por toda España llegando incluso a
trascender sus fronteras.